Detector de fugas de gas y monóxido de carbono JM-CA113CO para montaje en pared, de ABS, enchufable, para el hogar y vehículos recreativos.
Asesino silencioso, guardián visible: Construyendo una sólida barrera de seguridad contra el monóxido de carbono para su hogar.
El monóxido de carbono (CO) es un gas tóxico incoloro, inodoro y no irritante, a menudo denominado "asesino invisible". El detector de monóxido de carbono doméstico JTM-CA113CO es un elemento esencial para la seguridad de su familia. Gracias a un sensor electroquímico avanzado, detecta con precisión incluso pequeñas cantidades de CO en el aire y emite una alarma crucial antes de que se produzca un peligro, protegiendo así la vida de su familia.
Advertencia proactiva, protección integral.
Alarma sonora y visual oportuna: Una vez que la concentración de monóxido de carbono en el ambiente alcanza el valor de alarma preestablecido de 200 ppm, el detector activa inmediatamente una alarma de alto volumen y una luz intermitente llamativa, lo que garantiza un despertar oportuno incluso mientras se duerme.
Control de enlace proactivo: El dispositivo proporciona una salida de señal de pulso de 12 V CC/1,5 A, que se puede utilizar para conectarse con ventiladores de extracción instalados en ventanas, sistemas de aire fresco o alarmas centrales, activando automáticamente la ventilación y reduciendo de forma proactiva la concentración de CO en interiores.
Protección remota inteligente: Mediante un módulo de transmisión inalámbrica opcional, el detector se puede conectar a la plataforma IoT de la empresa. Podrá recibir información de alarma en tiempo real a través de una aplicación móvil, lo que le permitirá monitorear la seguridad de su hogar en cualquier momento y lugar.
Diseñado meticulosamente, adaptado al entorno doméstico.
Comprendemos las complejidades del entorno doméstico. La carcasa del producto está fabricada con material ABS duradero y cuenta con un tratamiento especial antiestático y antiincrustante, que resiste eficazmente las interferencias cotidianas como los vapores de la cocina y el alcohol en aerosol, reduciendo considerablemente la posibilidad de falsas alarmas y garantizando la fiabilidad de cada alarma.












